domingo, 3 de mayo de 2015

La historia de una de las canciones mas bonitas.“Ne me quitte pas”


“Ne me quitte pas” es la más bella canción de todos los tiempos según ha sido galardonada varias veces. Pero es en realidad la historia del propio cantautor que a modo de humillación cuando su novia “Zizou” lo dejó.
Fue publicada en 1959 por Warner Chappell, apareciendo en el disco La Valse á mille temps. Desde ese momento, se han grabado muchas versiones, siendo las más conocidas las de Edith Piaf, Charles Aznavour, Nina Simone, Frank Sinatra, Julio Iglesias y Madonna, traducida a varios idiomas también. Pero, ¿Qué se esconde detrás de la triste y a la vez bonita letra de esta canción? Una historia dramática, sin dudas.
Jacques Brel conquistaba a la audiencia con su dramatización en el escenario, ya que era una especie de “Dandy”, que hacía suspirar a las mujeres con ese idioma tan sensual como es el francés.
Durante su etapa como artista en clubes conoce a una mujer llamada,
Suzanne Gabriello, actriz cómica, sensual e inteligente. El enamoramiento entre ambos no tardó en llegar pero a la vez, ese sentimiento se traduce en detestable, por varias cuestiones.
La nueva “novia” de Brel es morena, con una risa hermosa. Él se entregará completamente a ella durante cinco años, repletos de desencuentros, intrigas y más. Se trata de una especie de amor prohibido, extraño y apasionado de la París moderna. La historia entre Brel y Zizou es realmente melodramática.

Hay que destacar que él tenía una esposa, Therese Michielsen, y tres hijos, que vivían en un suburbio de la capital francesa. Brel tenía que buscar todas las coartadas posibles para poder estar con su amante. Su amigo Georges Pasquier, lo salva ayudándole en sus mentiras y a mantener su perfil de esposo fiel y padre ejemplar aún estando en el mundo del arte, que no era el más respetado en esa época.
Después de dos años de presión por parte de Zizou y sus mentiras continuas, hace que Miche (como le decían íntimamente) y los niños se vayan de regreso a Bruselas. Mientras tanto, renta un cuarto del amor, en un apartamento de Plaza Clichy, para estar con su amante. Al poco tiempo ella queda embarazada, pero Briel niega ser el padre y dice que no va a reconocerlo.
Ese es el comienzo del fin para una historia realmente patética. Loca de ira, Zizou amenaza con denunciarlo en los tribunales y que toda la gente se entere del tipo de persona que es. Entones, él se va a Bruselas con su esposa legítima.
En ese momento aprovecha para redactar la letra del tema “Ne me quitte pas”. En relación a la música, esta canción aprovecha la melodía de la “Rapsodia Húngara Número 6”, de Franz List (aunque él mismo lo niega). Tiene varias transformaciones antes de ser grabada finalmente.
La bella cantante Simone Langlois es quien la interpreta por primera vez. Unos meses más tarde la graba Jacques Brel, estando presente en su cuarto disco, “Le valse a Mille Temps”.
Edith Piaf, una de las que también cantaron “Ne me quitte pas”, dijo que no estaba de acuerdo con la actitud de Brel, porque conocía sus “andanzas amorosas parisinas”, sin embargo, no pensaba que se trataba de la historia propia del cantante, sino que creía que era una especie de himno de como los hombres ven al amor y se pueden humillar por una mujer. Se traduce como una oda a la humillación masculina y machista, aunque en realidad no es otra cosa que el purgatorio o el infierno del propio cantautor.
Es una canción desesperada, habla sobre una ruptura trágica, el abatimiento del hombre cuando cae, la desesperanza, la agonía mental y la muerte sentimental.
Los expertos dicen que toma algo de Dostoievski cuando dice “haz de mi tu cosa, tu perro” y también sugieren que hay detalles de García Lorca en relación al tesoro perdido y la imagen servil del hombre. Podría decirse que el mismo Brel odiaba esa canción, porque le traía muchos recuerdos de su amante Zizou, la palpable definición de lo que pasaba por su mente y por su corazón. Una especie de catarsis por sus pecados.
Jacques falleció a los 49 años de embolia pulmonar (era un penitente fumador). Sus restos descansan en la Polinesia Francesa, al sur de la Isla Hiva Oa, en el mismo sitio que su pintor preferido, Paul Gauguin. Por su parte, Suzanne Grabiello murió en 1992, a los 60 años, de cáncer y está enterrada en parís.
Siempre será recordada por ser la “dulce locura” de un músico belga.
Letra de “No me dejes” (traducida al español)
No me dejes
hay que olvidar
todo se puede olvidar
lo que ya huya
olvidar al tiempo
de los malentendidos
y el tiempo perdido
a saber como
olvidar a estas horas
que mataban a veces
de golpes de por qué
el corazón de la felicidad
no me dejes (*4)
yo te ofreceré
unas perlas de lluvia
venidas de países donde no llueve
cavaré la tierra
hasta después de mi muerte
para cubrir tu cuerpo
de oro y de luz
haré un dominio
donde el amor será rey
donde tu serás mi reina
no me dejes (*4)
Te inventaré
palabras insensatas
que entenderás
te hablaré
de aquellos amantes
quien han visto dos veces
sus corazones abrasarse
te contaré
la historia de este rey
muerto por no poder
encontrarte
no me dejes (*4)
a menudo hemos visto
saltar en fuego
de un antiguo volcán
que pensábamos demasiado viejo
parece ser que hayan
tierras abrasadas
dando más trigo
que un mejor abril
y cuando llega la tarde
para que un cielo brillé
el rojo y el negro
¿no se abrazan?
no me dejes (*4)
no lloraré más
no hablaré más
me esconderé aquí
viéndote
bailar y sonreír
y a escucharte
catar y después reír
déjame volverme
en la sombra de tu sombra
la sombra de tu mano
la sombra de tu perro
no me dejes (* 4)

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